EJERCICIOS RESPIRATORIOS PARA POTENCIAR LA CAPACIDAD Y SALUD PULMONAR FRENTES AL COVID-19

 

El primer ejercicio consiste en aprender que la respiración pulmonar se debe realizar en tres fases. Si intentamos hacerlas y no podemos, debemos saber que estamos haciéndolo mal y debilitando el Pulmón.

Veamos la primera fase:

 

  1. RESPIRACIÓN ABDOMINAL o DIAFRAGMÁTICA (fase A)

En ésta respiración nos centramos en el abdomen. Éste debe levantarse como un balón que se infla mientras que la cintura, permanece floja y las costillas inmóviles. Es el resultado de la contracción del diafragma que se expande hacia abajo. Cuando éste se relaja es cuando se espira el aire.

 

Espiramos a fondo varias veces haciendo un gesto de contracción del abdomen para sentir su contracción, antes de hacer una inspiración lenta, larga y profunda. Concentrándonos en el movimiento del diafragma, inspiramos y espiramos, durante unos segundos.

 

Efectos de esta fase:                       

Es relajante y activadora de la circulación. Además masajea todos los órganos abdominales, bazo, páncreas, tubo intestinal, hígado y vesícula. Son descongestionados todos los órganos abdominales,  así corno también lo es el plexo solar. 

 

 

  1. RESPIRACIÓN INTERCOSTAL o TARACICA (fase B)

En este segundo ejercicio, la respiración depende de la contracción de los músculos intercostales internos, cuando éstos se contraen la región media del tórax se llena de aire, cuando se relajen se espira nuevamente el aire y las costillas se juntan hundiéndose el pecho.

 

Esta fase deberá comenzar cuando haya se completado la fase anterior. Inspire procurando separar las costillas hacia los costados lo más que pueda.

 

Efectos de esta fase:

Es la respiración que normalmente se utiliza es el sistema Pilates, donde se busca facilitar el movimiento con la respiración, intentando no extender el abdomen sino fortalecer a éstos y a la vez que la espalda quede protegida.

 

 

 

  1. RESPIRACIÓN ALTA O CLAVICULAR (fase C)

En éste tercer ejercicio de respiración centramos la atención en la parte alta de los pulmones y muy especialmente en las clavículas. Con ésta respiración se gasta mucha más energía y el aire que se inhala no es suficiente.

 

Esta fase también comienza una vez concluida la anterior.

Haga entrar el aire llevando las clavículas hacia arriba pero sin levantar los hombros.

Efectos de esta fase:

Si practicamos esta única fase tendremos una respiración pobre, es la menos adecuada de las tres, de hecho es síntoma de personas con ansiedad y tensión nerviosa.

En mujeres embarazadas se suele dar éste tipo de respiración.

 

  

 

  1. RESPIRACION COMPLETA

El cuarto ejercicio se compone de tres fases en las que es esencial inspirar y espirar por la nariz:

            Fase A: Respiración abdominal        

            Fase B: Respiración costal o torácica 

            Fase C: Respiración alta o clavicular 

La respiración completa consiste en un encadenamiento flexible y continuo de las tres fases, que se suceden en un sólo movimiento amplio y armonioso que llena los pulmones de vivificante aire.

Primero  inspiración abdominal, segundo inspiración costal o torácica y tercero inspiración alta o clavicular. Las espiraciones deberán seguir el orden contrario a las inspiraciones. Espiraremos primero el aire de la zona alta-clavicular, bajaremos a la espiración intercostal y finalmente a la abdominal y otra vez el ciclo de las 3 inspiraciones.

Durante las primeras sesiones, no es preciso forzarse y congestionarse por inspirar un gran volumen de aire. La continuidad en la práctica de esta respiración irá aumentando el volumen de aire inspirado.

Beneficios de esta respiración:

  • Aumenta la vitalidad y fuerza.
  • Aumenta la resistencia a afecciones pulmonares (resfriados, bronquitis y otras enfermedades comunes). Muy útil para los asmáticos.
  • Favorece los problemas de estómago y todos los órganos internos.
  • Acelera la circulación venosa produciendo masaje continuo a los órganos abdominales.
  • Al tener la sangre más oxigenada mejora la memoria, cefaleas.
  • Alivia el estrés y la ansiedad.
  • Reduce la presión arterial.
  • Mejora el sistema inmunológico.

Por Manuel Villaplana